Estrategias financieras que no implican recortar gastos.

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César Vázquez
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April 17, 2020

Son muchas las consecuencias económicas que las medidas de contención del COVID-19 han traído y van a seguir trayendo para las empresas.

Son muchas las consecuencias económicas que las medidas de contención del COVID-19 han traído y van a seguir trayendo para las empresas. Pero sin lugar a duda la más relevante en el corto plazo es la falta de ingresos debido a las cuarentenas. 


El problema de la falta de ingresos es obvio, tienes que seguir pagando, sólo que sin seguir ingresando, por lo que se tiene que operar con pérdidas. La única forma con la que se puede operar con pérdidas es si la empresa sigue inyectándole dinero al negocio, lo que se le conoce como “quemar efectivo” en el ámbito financiero. 


Quemar efectivo puede ser viable por un mes, o incluso dos meses, para las empresas afortunadas. ¿Pero qué pasará si la cuarentena se extiende 4 meses? ¿6 meses? ¿Qué pasa si nos llega el invierno y se viene una segunda ola de infecciones? Es probable que muchas empresas no tengan la capacidad de quemar efectivo por tanto tiempo. 

Si a la empresa se le acaba el dinero, no le quedará otra opción a sus dueños más que inyectarle dinero al negocio de su patrimonio o dejarla morir. El problema es que, aunque no lo quieran pensar de esa forma, eso es asumir pérdidas de forma patrimonial. Patrimonio que se ha construido con décadas de trabajo y que se puede perder en un abrir y cerrar de ojos. 


Para evitar que las empresa genere pérdidas en este contexto, la solución obvia a la que acudimos todos es a recortar gastos. No ingreso, no gasto y se acabaron las pérdidas. El problema es que esta estrategia es complicada de ejecutar. 


Primeramente, mucho de los gastos de las empresas están en nómina. Esto de entrada es un problema que enfrentan los empresarios contra un gobierno que ha dejado claro que va a proteger a los empleados despedidos. Pero incluso si el gobierno lo permitiera, los empleados son personas, con las que muchos empresarios tienen una afinidad emocional. Para casi nadie es sencillo despedir personas, menos las que los han acompañado a través de los años. 


En segunda instancia, hay muchos gastos que son obligaciones. Este es el caso con las deudas, arrendamientos de equipo, rentas de inmuebles y los famosos impuestos. Existen actualmente iniciativas para buscar que el gobierno federal de flexibilidades con el pago de los impuestos, pero hasta la fecha son solo iniciativas. Por lo que desgraciadamente hay muchos otros gastos que tampoco se pueden posponer. 


Finalmente, esos gastos son en realidad de cierta forma inversiones en capacidades productivas. Si se recortan esos gastos, la capacidad productiva de la empresa se verá diezmada y con ella se verán aún más afectados sus ingresos. Imaginémonos que no estamos vendiendo ropa por la crisis, despedimos a nuestros empleados, y luego la economía abre de nuevo, ¿De dónde conseguimos a los empleados otra vez?. 


La situación es sumamente compleja y aunque la mayoría de las empresas tengan la inminente necesidad de recortar gastos, es desde nuestra perspectiva, la medida más agresiva y complicada de ejecutar. 


Algo que es importante reconocer es que el problema actual en sí no son los gastos, sino la falta de flujos y que es precisamente esa falta de flujos la que pone en riesgo a la empresa y a los patrimonios. Es una noción financiera sutil, pero que tiene grandes implicaciones para la generación de estrategias. 


Existen muchas estrategias financieras que se pueden tomar para generar flujos sin tener que recortar gastos. Algunas de ellas, en general van por las siguientes líneas: 



  1. Limitar la oferta de productos a productos con un mayor ciclo de flujo


  1. Modificar las condiciones de trabajo con los proveedores. 


  1. Modificar las condiciones de venta y de cobranza con los consumidores.


  1. Eficientar y apretar la administración de inventarios. Inventariar solamente los productos más inmunes a la crisis y tratar de no sobre-inventariar. 


  1. Venter activos no productores o arrendarlos. 


  1. Frenar inversiones de capital no esenciales. 


  1. Conseguir fuentes de financiamiento externo. 


  1. Innovar en la oferta de productos y servicios.



Lo anterior en términos generales, cada una puede ser más o menos para cada empresa según su situación en particular. Además, la solución normalmente no es una de ellas, sino una apropiada combinación de diferentes medidas. 


Como parte de nuestra misión para apoyar a los empresarios durante esta contingencia, estamos donando de forma gratuita 10 diagnósticos financieros con nuestros especialistas para empresas que cumplan con ciertas características clave. La intención es que encuentren exactamente la combinación de medidas de contingencia que financieramente tenga mayor sentido. 


Si crees que dicho diagnóstico puede ser de valor para tu empresa escríbenos y con gusto analizamos si tu empresa califica.


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